Spanish Radio Program

30 October 2008

Hannah Whitall Smith

Hannah Whitall Smith

Yo lo he elegido para que instruya a sus hijos y a su familia, a fin de que se mantengan en el camino del Señor y pongan en práctica lo que es justo y recto. Así el Señor cumplirá lo que le ha prometido. Génesis 18:19

Una de las más grandes tragedias que puede enfrentar una madre Cristiana es tener convicciones muy fuertes sobre valores como la fe, fidelidad en el matrimonio, honestidad y compromiso, y ver a sus hijos crecer y dar las espaldas a cada valor que ella considera importante. Cuando eso sucede, la madre pregunta: “¿Dios, qué hice mal”?

Sin duda, es así como Ana Whitall Smith se sintió cuando sus tres hijas, todas casadas con incrédulos, renunciaron a la fe de la que su famosa madre escribió y habló.

Entre los libros que surgieron de la pluma de esta mujer piadosa está El Secreto Cristiano de una Vida Feliz , una obra que en la actualidad se sigue vendiendo. Poco después de que Ana se casara con Robert Pearsall Smith, el liderazgo de la familia recayó sobre los hombros de Ana, pues eventualmente, la sospecha se convirtió en un dolor profundo cuando su esposo, quien en un tiempo predicó a miles, tanto en Europa como en Estados Unidos , la traicionó abiertamente con otra mujer. Nunca se divorciaron, algo que era impensable en su cultura y época; no obstante, no fueron felices.

Hannah no era perfecta; pero sí era una mujer santa y animaba a sus hijas a confiar en Dios. Sufría constantemente de penas, tristezas, decepciones y pérdidas.

Pregunto: ¿Cómo puede ser que una mujer tan piadosa no tuviera ni una sola hija que viviera la fe de su madre? La respuesta es compleja. Esforzándose por darles la mejor educación, algo que le fue negado a Hannah por ser mujer, ella procuró que sus hijas asistan a las mejores universidades, donde la fe de las hijas fue atacada.

Al mismo tiempo, la familia Smith se convirtió en el centro de discusiones radicales involucrando a hombres como Walt Whitman, el poeta Americano y otros filósofos, agnósticos y pensadores libres. Estoy sugiriendo que en la libre discusión, Hannah no pudo justificar su fe? No, realmente. Cada una de sus hijas creció con el conocimiento del bien y el mal a pesar del hecho de que Hannah no tenía ayuda de su esposo, para educar a sus hijas. Además, el ejemplo del padre resultó en una influencia negativa. Luego, está la voluntad de cada hijo, quienes, al fin y al cabo deciden qué camino seguir. En tiempos de pena y dolor, Ana experimentó la suficiencia del Todopoderoso.

Lectura. 1 Samuel 15