Spanish Radio Program

29 October 2008

La Cura Para la Delincuencia

The Travel Cure for Delinquency

Padres, no exasperen a sus hijos, no sea que se desanimen. Colosenses 3:21

El periódico decía: “Steven de 17 años fue acusado de 36 crímenes de diversa índole, desde robos hasta asaltos. Luego él fue enviado a un centro de rehabilitación en donde le prescribieron un viaje de 80 días a Africa como terapia”. El muchacho fue enviado con una persona adulta de la institución, con todos los gastos pagados, a un safari en Kenia. Luego fueron en un crucero por el Río Nilo. Tres días después del regreso, un policía lo arrestó por conducir embriagado y por posesión de drogas. También fue acusado de atacar con un martillo a un hombre de 66 años cuando el anciano lo atrapó robando en la tienda de la escuela.

Otro muchacho, acusado de robo, logró conseguir un tour como terapia. El muchacho se detuvo en una iglesia local, pero no para orar, o asistir a un estudio bíblico, sino para robar de la canasta de las ofrendas.

Ambos muchachos eran parte de un programa experimental que la prensa Británica había titulado: “Vacaciones para los Villanos”, o “Tours de maleantes”. La idea era exponer al joven delincuente al mundo externo con la esperanza de que se transforme en un buen muchacho. Actualmente el setenta y cinco por ciento de la juventud sentenciada por crímenes juveniles en la Gran Bretaña reinciden luego de haber salido de instituciones convencionales.

Los jóvenes delincuentes que están llenando las prisiones actualmente, sin importar donde viven, son por lo general jóvenes que crecen sin padres, y muchos sin madres. Me he preguntado lo que podría suceder si a un muchacho de 18 años sentenciado por la corte, encontraran al padre, dondequiera que éste se encontrara y lo sentenciaran con él. Repentinamente, las calles se convertirían en lugares seguros?

Tome tiempo para buscar en 2 Crónicas 26 en el Antiguo Testamento y note la influencia y efecto de padres que cuidan a sus hijos. En este pasaje usted ve a tres hombres, Uzías, Jotan y Acás. El primero se volvió descuidado; el segundo era comprometido, y el tercero totalmente corrupto. Luego, Dios levantó a Ezequías, quien sirvió a Dios. Gracias a Dios por Su gracia que puede romper la espiral profunda de padres que no cumplen sus funciones, que no están allí para sus hijos, que no dan ejemplo, ni tampoco les muestran el bien y el mal.

Padre, usted puede ser la más grande influencia en la vida de su hijo. Dé ejemplo del mensaje con su vida personal y esté allí para El.

Lectura: Colosenses 3:18-4:1