Spanish Radio Program

24 October 2008

Permita Que La Paz De Dios Reine En Su Corazon

Let His Peace Rule Your Heart

Y la paz de Cristo gobierne en vuestros corazones, pues a ella fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. Colosenses 3:15

Harold no podía dejar de pensar en una placa de bronce colocada en la pared de su oficina. Cuál era el mensaje? Un versículo de Pablo en su carta a los Colosenses que lee: “Que la paz de Dios reine en sus corazones…y den gracias”!

Harold confesó que empezó a meditar en el mensaje de la placa. “Que la paz de Dios reine en sus corazones” dijo Pablo. Peo eso no es algo que sucede automáticamente, es algo que usted permite que suceda. Es como si la paz estuviera tocando la puerta de su vida y usted haya puesto una barricada en la puerta con las preocupaciones y temores, colocando los muebles del esfuerzo propio y sus planes y objetivos atrancando la puerta como si la paz fuera un intruso que desea derribar la entrada.

Pero realmente quién está en control? Jesús, quien calmó la tempestad que amenazaba la vida de los discípulos en la barca? O hemos permitido que la tormenta nos preocupe, olvidando que la presencia de Cristo en la barca es más importante que las tormentas que amenazan el cielo?

En ocasiones necesitamos que nos recuerden lo que ya sabemos. No estoy sugiriendo que Dios tire una placa de bronce en su escritorio para llamar su atención y que lo desapruebe por permitir que cosas inconsecuentes y sin importancia le roben Su paz.

Hay otra línea de los comentarios de Pablo registrado en Colosenses 3:15 que me llama la atención. Es la frase: “Y sean agradecidos”! Haga una lista de 15 cosas por las cuales está agradecido. Cuando empieza a pensar cuánto le debe a la gracia y provisión de Dios, lo que le ha robado Su paz rápidamente comienza a disiparse y usted entiende que lo que le molesta no es tan grande como lo es el cuidado y la provisión de Dios.

Charles Haddon Spurgeon escribió hace mucho tiempo: “En Dios existe más aquello que le contenta, que en sus circunstancias lo que le deprime”. El está en lo cierto. El mensaje en la placa de bronce fue acortado, omitiendo una frase que es importante. Es el recordatorio de que hemos sido llamados a la paz. Por supuesto, Jesús dijo que nosotros somos pacificadores, que vivimos con las bendiciones de Dios derramadas sobre nuestras vidas. Sí, el permitir que la paz de Dios reine en nuestros corazones y vidas es nuestra decisión, algo que decidimos hacer. Piénselo.

Lectura: Colosenses 3: 1-15