Spanish Radio Program

21 October 2008

Viviendo En Un Matrimonio Que No Tenia Que Suceder

Living With A Marriage Which Shouldn't Have Happened

Por tanto, acéptense mutuamente, así como Cristo los aceptó a ustedes para gloria de Dios. Romanos 15:7

Una encuesta reciente indicaba que un porcentaje considerable de personas dijeron que no se casarían con la misma persona si tuvieran que hacerlo nuevamente. Ya que usted no puede hacer eso, a continuación hay por lo menos cinco opciones:

Opción 1: Ignorar la situación. Puede vivir con resentimiento y amargura al permanecer casado pero ser infeliz. Algunas personas que tienen hijos y obligaciones soportan el matrimonio en vez de disfrutarlo y celebrarlo. Esas personas son los mejores candidatos para aventuras amorosas, pues buscan la felicidad en algún otro lugar.

Opción 2: Permanecer casado, pero vivir aparte. Algunos creen que el divorcio es incorrecto o poco práctico, entonces viven separados. El esposo está metido en los negocios, en el trabajo, o en deportes, y ella vive su vida alrededor de los niños.

Opción 3: Divorciarse. Incrementando así los índices de hogares y corazones separados. A pesar de que los divorcios son cada vez más frecuentes, Dios todavía no ha cambiado su opinión sobre esta opción. El dijo hace mucho: “Yo aborrezco el divorcio” (ver Malaquías 2:16).

Opción 4: Expresar su infelicidad y tratar de que su pareja cambie. Eso se llama: Quejarse continuamente. Es una manera muy antigua y poco efectiva para lograr modificaciones de comportamiento. El escritor a los Proverbios dijo: “la mujer pendenciera es gotera constante”. (Proverbios 19:13). El también observó: “Más vale habitar en un rincón de la azotea que compartir el techo con mujer pendenciera”. (Proverbios 21:9).

Opción 5: Pedir a Dios que cambie su relación y que comience el cambio en usted. Ore sinceramente. Concéntrese en ser la persona que Dios quiere que sea, alguien que refleje la presencia de Cristo en su vida. Pida a Dios que le permita amar a su pareja ahora mismo, y comience donde está, no donde quisiera estar. Estoy convencido que el Espíritu Santo es el autor real del cambio en nuestras vidas. Funciona? Seguro que sí!

Con frecuencia decimos que la oración cambia las cosas, y eso es verdad. Pero de forma más explícita, la oración cambia a las personas y las personas cambian las cosas. Le sugiero que le pida a su pareja apartar tres minutos cada día, para orar por sus necesidades y las de su familia. Haga de esto una conversación de tres vías, entre usted su cónyuge y su Padre celestial.

Lectura: Romanos 15: 1-11