Spanish Radio Program

06 October 2008

La Gente con Cicatrices es Hermosa

Scarred People are Beautiful

El mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero a fin de que nosotros, habiendo muerto para los pecados, vivamos para la justicia. Por sus heridas habéis sido sanados. 1 Pedro 2: 24

Charles Cooke escribe sobre una conversación que tuvo lugar entre un hombre y Dios, y lo que dice refleja los sentimientos de muchas personas. Es como sigue: “Señor he visto varias películas últimamente, como Romeo y Julieta. El amor de gente joven, por lo menos en estas películas es, tan hermoso…tan simple…tan total…sin complicaciones. Parecen tan espontáneos, tan libres en sus sentimientos, desearía tener un amor así, Señor.

“Pero no puede ser. Me han hecho daño, Señor. He confiado, y he sido engañado en varias ocasiones. He amado, pero no he recibido nada a cambio. He intentado con tanto esfuerzo amar, pero en ocasiones he fallado. He compartido mis secretos, pero no han sido guardados. He pedido que me perdonen, pero no he tenido respuesta. He sido amoroso, pero me han respondido con indiferencia. He pasado por dificultades, Señor. He caído de bruces y me he lastimado, estoy cubierto de cicatrices.”

Y luego el Señor responde: “Quizás no has entendido suficiente. Quizás no has aprendido que la vida es así. Todos los santos llevan cicatrices. El amor joven no es la expresión más elevada del amor humano. El mejor amor proviene de gente que ha sufrido. Sé que muchos dejan de amar porque no quieren ser heridos otra vez, pero aquellas personas que comienzan de nuevo, que continúan a pesar de todo, que se exponen a sufrir nuevamente, esas personas son las que pueden amar de una manera más profunda, de una manera más comprensible, de una manera más rica…”

El hombre piensa en las palabras de Dios y dice, “Creo que sé lo que quieres decir, Señor. He conocido gente como la que describes, y ellos me han dado ánimo. La gente grande es la que continúa amando a pesar de sus cicatrices. Me gusta esa gente, Señor. Son hermosos…”

Es a través de nuestras fallas que aprendemos a tener paciencia, y cuando somos rechazados es que aprendemos a ser compasivos, y a través de nuestro sufrimiento es que podemos ser partícipes de los sufrimientos de Cristo. La flor aplastada es la que emite un mejor aroma, y la rosa que no tiene espinas, realmente no es una rosa.

Cristo no solo nos dio ejemplo, El nos dio el poder y la fortaleza para hacer Su voluntad. Recuerde, nunca enfrentamos una situación más difícil de lo que podamos soportar.

Lectura Basada: 2 Corintios 4